España, la gran potencia de los `composites`

24/08/2014

La industria de materiales compuestos, preparada para el esperado `boom`

Todos los estudios coinciden estos días en que la industria de los materiales compuestos está llamada a protagonizar un fuerte boom en los próximos años. Se espera que el sector, que facturó globalmente en torno a los 17.000 millones de euros en 2012, crezca entre un 15% y un 20% al año, al punto de que en 2015 la demanda ya puede que supere a la oferta. Esto porque los llamadoscomposites, entre los que destacan la fibra de carbono y la fibra de vidrio, se van a beneficiar de un uso creciente en una serie de sectores, no solo en la aeronáutica (la que más los utiliza), sino también en la eólica (la segunda), el automóvil y el transporte en general, la transmisión de electricidad o la industria naval.

Para empezar, su creciente uso en la aeronáutica, donde se espera que el consumo de composites se multiplique por cuatro hasta 2020. "Venimos de una utilización muy pequeña hace años, a una muy extendida en la actualidad" explica Iñigo Gurrea, director de Aeronáutica en Sener. En la última generación de aviones, como el Boeing 787 o los Airbus A380 o A350, los composites representan el 50% del peso del aparato. Y la demanda de aviones se va a triplicar en los próximos diez años.

partners de los constructores, por lo que no cobran hasta que se venden los aviones", explica Gurrea.

De todos modos, aun cuando las perspectivas son magníficas en el sector aeronáutico, la industria española de composites se enfrenta a algunos nubarrones. Uno de los principales, un posible regreso del uso del aluminio, que en los últimos años venía siendo reemplazado por la fibra de carbono. "Se han desarrollado últimamente nuevas aleaciones de aluminio", señala Gurrea, "muy competitivas en peso y en precio y que han mermado parcialmente la ventaja de los compuestos". ¿Solución? "no dormirse en los laureles y seguir mejorando para poder mantener la ventaja frente al aluminio, más pesado pero más barato".

Otra amenaza es la posibilidad de tener que trasladar a países emergentes la producción de piezas de composites más intensivas en trabajadores. "Aún tenemos muchas plantas basadas en un uso muy extendido de la mano de obra", dice el ejecutivo de Sener. "La solución está en automatizar aún más los procesos", agrega.

A este riesgo, Pintado añade la amenaza asiática. "No creo que haya sido buena idea que Boeing y Airbus estén fabricando en China, ya que ese país acabará disponiendo al final de la tecnología necesaria para competir con nosotros". La industria aeronáutica del país asiático ha sido acusada en varias ocasiones de vulnerar diseños ajenos.

Otra cuestión pendiente en el sector del automóvil es el reciclaje. De momento no hay ningún sistema para reciclar vehículos de fibra de carbono. Habría que desarrollar también sistemas de producción automatizados, que ahora apenas existen. "Los procesos en compositessiguen siendo muy manuales y lentos", dice Gurrea. Y no sólo habrá que convencer a los fabricantes para invertir en los nuevos materiales. "Las plantas están pensadas para los materiales metálicos. Procesos como la soldadura y la estampación no son reproducibles en el caso de loscomposites. Habría que cambiar mucha de la maquinaria actual", explica Pintado.Todos estos riesgos, ahora latentes, podrán verse compensados, sin embargo, con el uso extendido de loscomposites en nuevos sectores, por ejemplo en el del automóvil. Pero para que suceda habrá que solucionar algunos problemas. Uno de ellos, apunta Gurrea, es "bajar el precio de los materiales de base, como la fibra de carbono o la de vidrio, aún muy caras". La solución para conseguirlo, prosigue el ejecutivo, "pasa por el aumento de la demanda, lo que hará bajar los precios, sobre los que no podemos actuar. Lo que sí debemos hacer es mejorar la eficiencia y el coste".

Algunas empresas están investigando estas nuevas posibilidades. Es el caso de Sener, que tiene una división de diseño y fabricación de maquinaria para piezas de composites. Esta, que trabaja básicamente para la aeronáutica y el espacio (Airbus, Embraer, Bombardier, NASA...), está impulsando la aplicación de los compuestos en otros sectores mediante "la mejora de los procesos de fabricación", apunta Gurrea.

Otro área donde los compuestos están escalando es la industria naval. No sólo en yates, pesqueros u otras embarcaciones de tamaño medio, sino incluso en buques militares de mayor calado, como cazaminas, corbetas o destructores, en los que el porcentaje de los compuestos va en ascenso. Por no hablar de que existen ya bicicletas hechas concomposites, una de ellas la Avant, de Orbea, fabricada con fibra de carbono. 

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